En los microcuentos de Luisa Valenduza, ella dice frases breves que nos da muchas ideas para mascar. Por ejemplo, en ÒEl sueno seÉÓ ella habla de un experiencia a que todos pueden comprender, si medite mucho en sus palabras. Ella habla de Òalguna irrefutable y secreto verdadÓ que aprendemos antes de dormir cada noche, pero que olvidamos cuando despertemos. Y al fin, ella sugiere que Òno se duerma.Ó Sabemos que eso no es posible: no podemos cesar de dormir simplemente cuando queramos. Pero, damos una idea para contemplar de la vida: no es posible aprender todos los conocimientos en el mundo, y recordarlos. A veces vemos una verdad que no hemos visto antes, pero no es posible guardar todas esas verdades: no somos perfectos. Esa interpretación es mío: otra persona halle una cosa completamente diferente, y también es verdad. Lo importante es que desarrolla UD. una hipótesis de lo que paso e interpreta el cuento conforme a ese hipótesis. Además, comparemos el microcuento con un proverbio, y vemos que los dos son muy diferentes, aunque no aparece tener tanta diferencia al principio. Observa ese refrán: Ò La duda es la llave del conocimiento.Ó También es corto como el microcuento y nos da una idea abstracta y sorprendente: no usualmente pensamos que la duda daremos comprensión. Pero, esa frase es muy diferente del microcuento por algunas razones. Primero, el proverbio no nos da una historia, no habla de una situación o acción particular, como el microcuento. Segundo, en el refrán, el lector no necesita extraer la declaración: el autor ha dado la información pertinente para que todo aprenderá su mensaje. Al contrario, en el microcuento, cada persona puede interpretar el relato en una manera distinta: no necesita sacar las mismas nociones. El microcuento nos ofrece muchos diferentes ideas, y cubre varios temas; no son tan limitos como los otros géneros. El microcuento puede ser político, fantástico o realito, y todavía es un microcuento. Puede ser muy raro, como ÒUbicación geográfica yÉ,Ó puede hablar de una situación particular de la vida, como ÒParéntesis,Ó o puede invocar un imagen complicado, como ÒUn sueno.Ó El autor puede introducir cualquiera idea compleja que quiera, y no necesita escribir mucho: puede decirlo en menos de tres líneas. Entonces, podemos ver que el microcuento posesa algunas características especificas, pero el autor tiene mucho espacio para extender su imaginación. Vemos a un cuento escrito por Luisa Valenzuela. Ò El sabor de una medialuna a las nueve de la mañana en un viejo café de barrio donde a los 97 años Rodolfo Mondolfo todavía se reúne con sus amigos los miércoles a la tarde. Qué bueno.Ó Al primer lectura, el lector imagina ese viejo con sus amigos y su bollo, tranquilo y feliz. Al segunda lectura, el lector empieza a pensar el la vida, en las cosas que valemos más. Al fin, tal vez pensemos que la vida es transitoria, y que necesitemos gozar cada minuto de la vida, pero tal vez, esa alegría es simplemente comida con sus amigos. ¡Y todos esos pensamientos llegan de un cuento tan corto! Entonces, vemos que el microcuento no pierda su potencia con menos palabras: tal vez, gane mas fuerza con sus frases fervientes.
Bibliografía
Canteros, Roly. ÒProverbios y Refranes: La expresión de los pueblos.Ó Buenos Aires, Argentina. http://www.cantervill.com.ar/fyp/z-pro4.htm ÒEl microcuento hispanoamericano ante el próximo milenio.Óen la Revista Universidad de Antioquia. Medellín-Colombia. Oct.-Dec 2000. http://www.bowdoin.edu/~eyepes/microc.htm Roig, Carmen. ÒEl microcuento.Ó 2001. http://webs.ono.com/usr047/libroteca/microcuento.htm |